07.10.06

Puntos suspensivos

Olvidado en Divagaciones a las 11:07 por evam

Hubo un tiempo en que soñé con ver arder esta ciudad y con ella todo lo que ha sido mi vida para poder, así, renacer desde el puro principio. Lo intenté, os juro que lo he intentado muchas veces, y en todas ellas he vuelto siempre al punto de partida, donde me aguardan sentados sobre los mismos errores los viejos fantasmas de los que no puedo huir, porque viven en mi interior.

Necesito tiempo, si esa maldita palabra escudo de los débiles. Tiempo para comprender si todas esas piezas rotas de mi cabeza son de verdad un puzle de algo mejor. Tiempo para volver a creer en lo que hago, y en lo que soy.

Y, aunque bien sé lo poco que representa, a todos vosotros que habeís seguido mis pasos hasta aquí, sólo me queda daros las gracias por el tiempo que hemos pasado juntos.

Muchas gracias.


OOOOO
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06.29.06

Historias de resurreción

Olvidado en Divagaciones, Imágenes a las 13:17 por evam

¿Sabes?, he estado pensado en todo eso y al final lo he decidido: no quiero ser enterrado, prefiero que me incineren.

¿Y eso?

No quiero… no podría descansar en una tumba vacía, sin flores ni recuerdos. Ya sabes como son esas cosas, al principio son tumbas bonitas, como una caja llena de promesas, hasta que el tiempo las recubre del oxido y la derrota que guardan en su interior.

Te prometo que en tu tumba nunca faltarían flores.

Eso no depende de ti. Recuerda, ahora estas muerto.

Es cierto, la muerte lo cambia todo.

Si, hasta la vida.

Fragmentos


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06.21.06

S.O.S

Olvidado en Divagaciones a las 10:34 por evam

Otra vez vuelve el insomnio que creía esquivado para siempre. El tiempo no nos hace más inteligentes ni mejores, y tampoco nos libra de nuestras viejas maldiciones. Simplemente te acostumbras a ellas como un dolor permanente que ya no eres capaz de distinguir de la rutina de los actos diarios.

De nuevo el insomnio y sus viejos rituales. Acostarme con la cabeza llena de algo que no puedo identificar, para levantarme al poco con un nudo en el estomago que confundo con el hambre, rumbo a la cocina dispuesto a ahogarlo con lo que sea. No, con lo que sea no.

Unas horas más tarde estoy abrazado al baño, intentando identificar la comida anterior entre la masa viscosa que flota en la taza antes de hacerla desparecer por el sumidero. Mierda, daría lo que me pidieran por volver a abrazaros. Las viejas y queridas cápsulas de colores, con sus promesas de horas de sueño sin sueños, y un despertar levitando sobre el suelo, como un jodido enviado de un Dios menor.

Pero claro, no puedo volver a eso, tengo que cumplir mi palabra aunque ya no valga una mierda. O quizás precisamente por eso. Un cigarrillo tirado desnudo en la terraza es lo más parecido que mi conciencia, maldita seas, me permite. Veo el humo subiendo en espiral hacia la noche, y rezo porque allá arriba alguien sepa leer el SOS desesperado de un naufrago en apuros.

Fue entonces cuando llamaste a la puerta, más borracha y hermosa que nunca. Cruzaste la puerta sin hablar, dejando detrás de ti el pegajoso aroma de un vómito reciente y unas lágrimas tan viejas como tu cuerpo. Nunca supimos perder con la elegancia de nuestros héroes en blanco y negro.

Cuando te veo tumbada a mi lado en la terraza me fascino con tus pequeños pechos luchando por huir de la prisión de tu blusa, moviéndose al unisono mientras siguen el ritmo impuesto por tu respiración agitada. Te paso el cigarrillo, y me devuelves una sonrisa forzada de alguien cansado y vencido que sólo ha dejado un montón de carne y huesos como testigos de su derrota.

¿Sabes?, creo que alguna vez pudimos ser felices.

Para R.V, nuestras vidas nunca han estado a la altura de nuestros sueños. Así te va, así nos va…


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06.14.06

¿Y ahora qué?

Olvidado en Divagaciones, Imágenes a las 9:18 por evam

Y ahora quéEl boceto borroso de un tipo con máscara antigas mira extrañado a las brillantes fotografías en color de lo que fue su infancia, sorprendido al comprobar que eran ciertas las viejas historias de un tiempo en que no mataba el sol, y al aire aún se podía respirar.

Si no fuese porque es imposible llorar con unos ojos implantados, el hombre de la máscara lloraría por él, y por todas y cada una de las generaciones cómplices que prefirieron mirar al otro lado antes de estropear sus vidas perfectas, construidas a la medida de su avaricia.

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06.07.06

Al otro lado de la estadística

Olvidado en Divagaciones a las 8:34 por evam

Tarde de viernes cansado y autómatas sin adrenalina que se deslizan por el anden con la vista fija en el suelo, encerrados en sus mundos particulares e inaccesibles. Algunos levantan la cabeza, extrañados al oír el suave taconeo abriendo paso a tres preciosas adolescentes vestidas de fiesta. Caminan siguiendo una imaginaria línea recta, abriendo paso a sus hermosos cuerpos entre la gente gris con una extraña danza, cuyos orígenes se pierden en la noche de los tiempos, y que ni ellas mismas son conscientes aún de conocer.

Con sus sonrisas entreabiertas, sus pechos recién descubiertos, y sus caras inclinadas, comienzan a sentir deslizarse entre sus dedos ese extraño poder otorgado por la Madre Naturaleza a todas ellas. Un poder que la mayoría malgastarán antes de tiempo en luchas de poco lustre.

A su lado, un poco más apartada, camina Ella: más baja, más gorda, definitivamente peor. Ni tan siquiera se desliza por el anden. Se mueve sin gracia, es una marioneta de hilos rotos que se agita frenética sobre sus tacones intentando ponerse a la altura de sus compañeras. Camina un poco inclinada hacia adelante, intentado colar sonrisas y gestos de asentimiento en el preciso instante de la conversación ajena. Se sabe fuera de lugar y en desventaja, pero no quiere aceptar una derrota.

Sin embargo, algo le hace perder el ritmo de su ritual: un idiota al otro lado del anden le saluda con una sonrisa. Levanto el dedo pulgar, y ella me mira extrañada mientras se une al grupo con un patético trote.

Aún no sabe que, muchos años más tarde, ella estará sentada en un sitio similar, y hará el mismo gesto al reconocer a alguien que vive al otro lado de la estadística. Personas que nunca hicieron las cosas a la edad correcta, y vieron pasar a su lado vidas que no comprendieron, y a las que intentaron subirse sin éxito, aterrados ante la idea de no formar parte de algo. Personas que, finalmente, ondearon orgullosas una bandera olvidada, y se sentaron de espaldas a la realidad creyéndose mucho mejores, porque eso, el sentirse superior ética y moralmente, es el único recurso de los vencidos.

2006/06/08 Había olvidado mi parte del trato, y ahora la cumplo: Para RP: ¡¡¡ arriba esa bandera !!!


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06.01.06

El vendedor de angustia

Olvidado en Divagaciones a las 10:07 por evam

El tipo que vendía angustia no empezó con ese negocio, es más, eso era lo último que pasaba por su cabeza. No, el comenzó vendiendo esperanza, la vendía en hermosas botellas de bonitos colores, azules, verdes… No había dos iguales, ya que cada comprador es único, y la esperanza, como todos sabemos, es algo que se adapta a los deseos de cada cliente, y claro, no hay dos clientes iguales.

El nombre de esperanza se lo debía a su hija, una preciosa niña que le hacía sentir que el futuro, fuese cual fuese, no podía ser nada malo.

Las cosas se complicaron cuando se equivocó con la proporción de los ingredientes. Esa era la parte delicada de todo el proceso, el más ligero cambio podía provocar resultados imprevistos como pudo comprobar aquel fatídico día: justo cuando volcaba el último ingrediente, dos golondrinas pasaron revoloteando junto a su cabeza, produciendo una distracción fatal para el resultado final.

Al principio nadie pareció darse cuenta, ya que todo era exactamente igual que antes. Pero cuando pasaron los días, la gente comprendió aterrada que habían comprando esperanzas falsas. Hermosas promesas de un mañana mejor, el sueño de tener a la mujer amada entre los brazos, mundos paralelos donde todo encaja a la perfección, historias de amor donde los malos se besen al final, y otro montón de cosas que, al comprender que jamás se cumplirán, nos hacen levantarnos gritando en la madrugada envueltos en un sudor propio que nos resulta ajeno, y boqueando como peces moribundos arrojados a la playa de nuestros deseos.

Nuestro pobre vendedor lejos de dejarse llevar por el pánico, decidió cambiar el nombre del producto y seguir con su venta. Aunque cuenta la historia que ya no tuvo el mismo éxito.

El nombre de ese nuevo producto era angustia, el nombre de su mujer, por razones que a todos nos deben parecer obvias.

Años más tarde hubo quien dijo que fue Sartre el inventor de la angustia, pero eso no es del todo cierto. El no era más que uno de los pocos clientes satisfechos y, mucho más tarde, el continuador del negocio.

También hubo muchos que se preguntaron porque al comprender su error, no volvió a fabricar esperanza. Esas personas ignoran, o quieren ignorar, que una vez que la angustia entra en nuestras vidas cierra todas las puertas por las que la esperanza podría volver a entrar en nuestros corazones.


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05.26.06

Paisajes en RGB

Olvidado en Divagaciones, Imágenes a las 11:50 por evam

Pulsen en las imágenes si desean verlas crecer…


O aquí si prefieren el B/N


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05.19.06

Vidas de usar y tirar

Olvidado en Divagaciones a las 8:18 por evam

Os he visto en los bares y los cines, alegres y despreocupados como si hubieseis encontrado vuestro sitio, y hablando, hablando todo el rato, porque en el fondo os aterra el silencio que os obliga a pensar, y mientras se pueda llenar con vuestras conversaciones huecas, no os vereís obligados a escuchar a vuestros corazones, ni a enfrentaros al vacío de vuestra existencia.

Pero a veces os miro, y sorprendo a la tristeza cruzando vuestros ojos como un animal herido. Comprendo entonces que no somos tan distintos.

Siempre me he preguntado si os movía el amor o lo hacía la rutina. Si vuestras vidas perfectas eran el fruto de una larga búsqueda, o si sólo eran hijas de una huida hacía adelante.

Salís juntos, y cuando llega el momento sois extraños compartiendo el mismo lecho, con prisa y sin demasiadas preguntas. Cuando tampoco eso basta para vencer el tedio colgado en lo alto de los calendarios, vivís juntos. Después llegarán esas vidas empaquetadas listas para usar y tirar. Bodas, bautizos y comuniones, y al final el frío.

Recordad, el frío siempre llega con la edad.


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05.12.06

Dioses primigenios

Olvidado en Divagaciones a las 9:33 por evam

Encima de la cama de tus padres había un enorme cristo de madera mirando ceñudo con ojos de Dios del antiguo testamento hacia el lecho conyugal.

Siempre intentaba no acostarme en aquella cama, pero siempre me acabas arrastrando a ella con cualquier excusa agradable de escuchar. Ahora, cuando ya no tiene importancia, he comprendido que te gustaba mostrar tu cuerpo de diosa pagana a ese cristo mudo del cabecero. Te sentía encima de mi, con los ojos cerrados moviéndote al ritmo de una música que brotaba de tu interior, en un extraño ritual que nada tenía que ver conmigo. Era aquella figura inmóvil el destinatario de aquella danza, era a El a quien entregabas tu menudo cuerpo en ofrenda a esos oscuros ritos perdidos en la noche de los tiempos, cuando los hombres aún pisaban asustados sobre una tierra hostil, y encendían hogueras para conjurar la oscuridad de la noche y pedir auxilio a los dioses primigenios.

Cuando terminabas te acurrucabas a mi lado con la sonrisa brillando en tus pequeños labios, y me decías mirando hacia arriba: tampoco parece que se haya enfadado mucho ¿verdad?

Lo bueno de las cosas que sabes con fecha de caducidad es que no te molestas en estropearlas con preguntas sin respuesta. Simplemente las vives como si fuesen a acabar mañana, porque eso precisamente lo que ocurrirá al despertar.


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05.09.06

Señales

Olvidado en Divagaciones, Imágenes a las 9:16 por evam

Los sombreros están llenos de lluvia
en cada esquina de mi habitación.
Aún tengo el número de aquella rubia,
pero luego me siento peor.Los criminales se han dado a la fuga.
SeñalesLos detectives sufren desamor
viendo películas sucias
y concursos de televisión.

Estoy perdiendo altura
a punto de quedarme a oscuras
como una tarde de invierno.

No me vas a encontrar,
quieres tirar por la calle de en medio.
No me vas a encontrar,
no sé rodar por caminos estrechos.

Los sombreros están llenos de lluvia
junto a la orilla de tu corazón.
No necesito una canción de cuna,
no necesito una canción de amor.

Los astronautas no van a la luna,
los escenarios eran de cartón
viendo siluetas de espuma
bajo el cielo de papel carbón.

Estoy perdiendo altura…

Quique González. Por caminos estrechos


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